En este artículo verás algunos consejos para presentar una idea de forma efectiva en pocos minutos. Al hablar de idea puedes trasladarlo a vender tu producto, servicio, o venderte a ti mismo. Esto lo conocerás también como elevator pitch.

 

Objetivo: captar tu atención

¿Cómo comienza una película de acción? ¿O como es el trailer?

Carreras callejeras de coches, disparos, helicópteros, explosiones, fuego…

¿Cómo comienzan muchos programas de televisión?

Exclusiva, mega exclusiva, lo que nunca te contaron, hoy por fin sabrás… Solo aquí, en unos momentos.

El objetivo de todo ello no es más que captar tu atención, que no te muevas del asiento y que no cambies de canal.

Ahora, imagínate en casa viendo la televisión y hazte estas preguntas:

¿Cuántas veces miras el móvil?
¿Te importa que quién está sentado a tu lado esté hablando o formando ruido?

Si  miras el móvil varias veces, si  no te importa que estén haciendo ruido a tu alrededor mientras ves esa película o ese programa es porque no han captado tu atención para que estés con tus cinco sentidos pendientes de ello.

Ahora, realízate la misma pregunta, teniendo en cuenta que lo que dan por la pantalla es tu película favorita, tu serie favorita, el derbi de tu ciudad entre tu equipo de fútbol y el rival.

¿Miras ahora el móvil? ¿Te importa ahora el ruido alrededor?

Por tanto, si quieres presentar una idea de forma efectiva, para ello, el objetivo número uno y principal es:

Estimular el interés de tu audiencia.

 

El síndrome de Homer Simpson

Vale. Te cuento que tienes que estimular el interés de tu audiencia, captar su atención… ¿Pero cómo haces eso? Para ello pregúntate lo siguiente:

¿Qué beneficio tendrá la otra persona si te escucha?

Si esa persona va a pasar 5, 10 ó 15 minutos escuchándote y no va a ganar nada, ¿para qué va a perder su valioso tiempo en ti?

No hagas perder tiempo a tu interlocutor. Si de tu idea no va a sacar ningún beneficio, o si no eres capaz de hacérselo ver casi desde el comienzo de tu alocución, no te va a escuchar, o le ocurrirá como a Homer Simpson cuando le hablan y está pensando en otras cosas. No dejes que tu audiencia tenga el síndrome de Homer Simpson.

 

Deja de decir lo que piensas y piensa lo que vas a decir

Para captar la atención de tu interlocutor, no te dejes llevar por tus impulsos y decir lo primero que se te pase por la cabeza. Hay que tener bien marcada una estrategia a seguir:

¿Qué quieres contar?

Tienes que tener muy claro qué quieres contar. Por ejemplo, los beneficios que la otra persona tendrá si contratara un seguro para su vehículo contigo.

¿A quién se lo quieres contar?

Si tu objetivo es que te contraten una póliza de seguro del automóvil está claro que no se lo puedes decir a alguien que no tenga carné y vehículo. Salvo que sea la madre/abuela de alguien que se acabe de sacar el carné de conducir :)

¿Cuándo se lo quieres contar?

Cuando se acaba de sacar el carné de conducir, cuando va a comprar un vehículo nuevo, cuando acaba de tener un accidente y su seguro no cubre lo que necesita…

¿Cómo se lo quieres contar?

Al igual que es importante el fondo del asunto, también son importantes las formas.

¿Dónde se lo quieres contar?

Si acaba de tener el accidente y está en el hospital, ese no es el lugar. ¿No crees?

¿Por qué se lo quieres contar?

Por los beneficios que va a tener contratándote a ti, a tus productos y/o servicios.

 

3 posibles escenarios

Cuando presentes una idea, un producto, un servicio, o te presentes a ti mismo, podrás encontrarte tres posibles escenarios:

 

1. Confrontación

Ejemplo rápido: cuando alguien llama a la puerta de tu casa para, siguiendo el ejemplo, venderte un seguro de automóvil. Que sí, pero que salvo que coincida que tengas que renovarlo en esos días o acabes de tener un accidente… Que sí, pero que no te interesa y estás deseando cerrarle la puerta en las narices al comercial.

 

2. Colaboración

El mejor de los escenarios. Llegas el día indicado a la hora indicada. El receptor, valga la redundancia, está receptivo a escuchar lo que tengas que decirle.

 

3. Indiferencia

El peor de los escenarios. Ese en el que, como te pregunté arriba si te importaba que alguien formara ruido cuando estás viendo una película en televisión, y respondías que no. Tu interlocutor está a otras cosas y no te está prestando atención.

 

Para resumir

Encuentra la manera de captar la atención del otro.

 

Estimula su interés o no te escucharán.

 

Intenta lograr el compromiso de quien te está escuchando.

 

No lo bombardees con ideas o datos

Es mejor contarle 2-3 cosas que le queden claras que contarle 10 (cuando le cuentes las última la mayoría de las anteriores posiblemente las haya olvidado).

 

Trabaja tu idea cada día, desarróllala, mejórala. Ten pasión.

 

El factor diferencial eres tú

Una misma idea contada por uno o por otros puede parecer buena o mala porque

 

2 Ejemplos de elevator pitch para finalizar

Te dejo dos vídeos de un elevator pitch. A ver qué diferencias encuentras entre uno y otro.

 

 

ManuelMiranda
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ManuelMiranda

Me licencié en Economía y trabajé “de lo mío” varios años. La crisis me llevó a la radio en 2007. Allí tengo un programa sobre Marca Personal, Social Media Marketing, Comunicación, Formación y Empleo, temas a los que actualmente me dedico como profesional independiente.
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